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Hace 15 mins
Macrolingotes

Los auxilios del 68

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Se cumplió el primer mes del presidente Duque y no están claras las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso que garanticen el trámite de los proyectos de ley en que tiene interés el Gobierno. Antecedente de una situación de crisis entre las dos ramas fue hace 50 años cuando se tramitaba la reforma constitucional de 1968 en la que tenía interés el presidente Carlos Lleras Restrepo. Este, que era un mandatario a quien llamaban Renault 4 porque era chiquito y echado para adelante, no aguantó más dilaciones y presentó renuncia del cargo. El designado Julio César Turbay tuvo que intervenir, lo mismo que Alfonso López Michelsen quien, luego de la unión liberal entre el oficialismo y el MRL, se desempeñaba como gobernador del Cesar. Todos a una, como Fuenteovejuna, hicieron frente común contra el saboteo que hacían en el Senado el alvarismo conservador y la Anapo.

Lleras presentó su renuncia ante el Senado el 11 de junio y después de la medianoche la corporación la rechazó en una votación de 74 a 31. Por supuesto, los del voto en contra eran los del saboteo. Como en la Pastoral de Beethoven, después de la tempestad, vino la calma. La reforma constitucional siguió su trámite y se aprobó a final de año. ¿Cómo se hizo? Hay quienes aseguran que hubo mermelada, que entonces no la había ni importada.

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La transacción fue con los llamados auxilios parlamentarios que, si bien no fueron creados en la reforma de 1968 (nacieron con la Constitución en 1886), les hicieron unos ajustes que luego degeneraron en un sinnúmero de trapisondas que llevaron a varios parlamentarios a la cárcel. Tanto serían los hechos delictuosos que esos auxilios los prohibió la Constitución de 1991. Pero, como ellos son inmortales, revivieron como cupos indicativos.

Que no le pase al gobierno Duque que, para que el Congreso funcione, le toque pedir ¡auxilio!

 

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