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Hace 3 mins
Meninas frente al espejo

Jorge Julián Aristizábal: Pinturas al escándalo

“Casi todo” es una antología de la obra de Jorge Julián Aristizábal que se lleva a cabo en el Museo de Arte Moderno de Medellín.

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Es una exposición curada por Emiliano Valdés, quien afirma que el artista ha sido infravalorado en el medio artístico colombiano. Aseveración con la que coincido. La muestra reúne una selección de 30 años de trabajo fecundo del artista antioqueño. Su obra se enlaza a partir de derroteros que están presentes en su práctica artística y que incluyen el dibujo como una constante, la apropiación de las estéticas populares, la hibridación de su obra con los medios de comunicación masiva, el erotismo y su humor mordaz.

En el trayecto de la exposición encontramos la serie “Láminas de la memoria”, que realizó a comienzos del presente milenio. En ella, el artista parte de las láminas del álbum de Historia Natural de las chocolatinas Jet y las reproduce en pinturas al óleo y de gran formato. El álbum está presente en nuestro imaginario colectivo, ya que gracias a él muchas personas, al igual que el artista, nos relacionamos con las imágenes de los animales prehistóricos, las plantas, la astronomía y cientos de animales que venían dentro de la envoltura de la chocolatina. Quizá fue nuestra primera colección, pues desde hace 50 años circula en nuestro país. Así que cuando el espectador observa las pinturas percibe su niñez o los momentos que se vinculan con la lámina. Al verlas como pinturas y en otro contexto, el público se reconoce y logra una experiencia sensible más cercana, pues estas “monas” se encuentran en lo cotidiano, detonan cientos de recuerdos o esas pequeñas cosas tan posesionadas en la memoria que nos hacen volver a la niñez, como el intercambio con los amigos, la lonchera o algunas veces han quedado como un separador de las páginas de un libro.

Aristizábal utiliza esos objetos de la memoria como elementos de provocación y transgresión al subvertir su historia. De manera similar, lo hizo con sus dibujos realizados en platos que mostraban la convivencia y vida en pareja. Estas piezas de vajillas antiguas tradicionalmente consignan parte de la historia antioqueña. Algunos contienen microhistorias sobre lo líquido y efímero del amor, o su contrario, lo que conlleva el permanecer con una pareja. Otros muestran instancias de la cotidianidad, el matrimonio gay, la sexualidad, la fatiga, el divorcio y el arribismo. El artista también interviene los platos con dibujos que abordan la problemática más arraigada de la sociedad colombiana: la corrupción. Los platos fue comprándolos en diferentes anticuarios de la ciudad y provienen de familias que los han heredado. Así esta serie alude al paso del tiempo y a los nuevos paradigmas que se imponen en las relaciones en la contemporaneidad.

La muestra incluye también la serie “Color Press”, en la que Aristizábal se apropia de fotografías publicadas en diferentes periódicos. Son imágenes de diversos personajes, casi siempre de políticos que generan controversia o personas que están fuera de la ley y con un prontuario extenso. Aristizábal las intervine con color, enfatizando y bordeando los ojos de los fotografiados o poniéndoles un antifaz o una máscara, pintando sus vestidos de un solo tono. El resultado es una serie de villanos de una novela gráfica: los hermanos Nule, condenados por su vínculo con el Carrusel de la contratación; el Loco Barrera, extraditado a Estados Unidos por narcotráfico; Enilce López, conocida como La Gata, que está condenada por nexos con paramilitares. La lista de personajes continúa y la mayoría de los protagonistas están vinculados con delitos de suma gravedad. El artista los resalta para que no olvidemos sus acciones, para prevenir la indiferencia o para pensar que nuestro país se ha convertido en una tira cómica llena de villanos, con su respectiva fascinación por algunos por ellos.

En otra sección de “Color Press”, Aristizábal toma como referente los catálogos promocionales que llegan con los periódicos, en los que se ponen de manifiesto “los objetos basura” de los que nos habla Umberto Eco. Se trata de una multitud de cosas inútiles que conforman la red del consumo, de allí el artista realiza pinturas con un sesgo erótico, insinuando acaso que el consumir y llenarse de cosas es un calmante contra las pulsiones. La exposición finaliza con sus recientes y cáusticas pinturas tituladas “Escándalos”, en las que despliega acontecimientos dolorosos que han atormentado a Colombia. Aristizábal no se puede abstraer de los sucesos acaecidos. De manera que realiza una serie donde relata y señala hechos históricos que, al verlos en conjunto, nos dejan un sentimiento de vivir en una Colombia sin aire ni esperanza, entre los que se encuentran: el proceso 8.000. la matanza del Aro, los falsos positivos, la masacre de Bojayá y las chuzadas, entre otros. En estas pinturas mordaces retoma la acuarela, técnica con una fuerte tradición en Antioquia. Decora los bordes del papel como si fueran esquelas, empleando una estética popular. Utiliza colores planos rosados y azules donde proliferan orquídeas y una fauna propia de nuestro territorio. El resultado es una especie de telón que se abre para centrar una escena principal, la puesta en escena de una barbarie que ha acaecido, un dibujo aparentemente ingenuo y sarcástico. Aristizábal se interesa por la política, las relaciones humanas y se pregunta por qué son tan difíciles el intercambio y la comunicación entre los seres humanos. Utiliza el humor como una herramienta para invitar al público a aproximarse a la obra, lo ve como un ardid refrescante para que su obra no caiga en una retórica panfletaria. La muestra es un merecido reconocimiento a un artista que tiene una trayectoria de más de 30 años. “Casi todo” es el título de la muestra y también es el recuerdo de un pintor que estudió arte en Europa y que en las décadas de los 80 y 90 se acercó al movimiento de la transvanguardia, en la que los artistas reivindicaban el retorno a la figuración, lo histórico y lo simbólico. En ese momento su obra se ligaba con lo autorreferencial: grandes espacios con algunos objetos que poseían una atmósfera de soledad.

Es una retrospectiva en la que vemos la madurez de un artista que sigue tomando riesgos, como lo percibimos en sus esculturas.

 

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