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Sat, 08/18/2018 - 21:00

La empresa fachada que une a la "Madame", una exreina e israelíes

Liliana Campos Puello, señalada de ser la mayor proxeneta de Cartagena, constituyó una sociedad con la que pretendería justificar sus actividades ilegales. Fue registrada en abril con el nombre Cartagena Fantasy Services y el sitio fijado como domicilio es propiedad de una exreina popular.

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Cuando el nombre de Liliana del Carmen Campos Puello se menciona en los recovecos tradicionales de la prostitución en Cartagena, con actitud paranoica, cuidándose de que no haya husmeadores con los oídos atentos, más de uno duda en pronunciarlo. La cartagenera, de 47 años, hoy conocida como Madame, literalmente genera miedo entre quienes la conocieron. Desde hace dos semanas permanece en la cárcel de San Diego, señalada de ser la mayor proxeneta de la ciudad. Los que se atreven a hablar expresan que se creía dueña del Centro Histórico y del barrio Castillogrande. De hecho, parqueaba donde se le antojaba, insultaba a los policías que le imponían infracciones y alardeaba con su dinero cuando se embriagaba. (Lea aquí: Los secretos de la red de alias la “Madame”)

“Sabemos que su red no era ella sola y por eso nadie quiere hablar”, anota un vendedor de cigarrillos. De alguna manera tiene razón. Su poderío data de hace más de una década, desde cuando regresó a Colombia procedente de Estados Unidos, tras pagar una condena por tráfico de estupefacientes. Una vez en el país, se cuenta en las calles que se dedicó a inducir a la prostitución a varias jóvenes, que envió a varias de ellas al exterior para prestar servicios sexuales y que también se lucró de la actividad por medio de paseos en yates u organizando ostentosas fiestas sexuales en islas como Cholón. Sin embargo, su jugoso negocio se derrumbó el pasado 29 de julio cuando fue capturada y sindicada de inducción a la prostitución, trata de personas y concierto para delinquir. (Lea aquí: Cuatro hostales vinculados a red de proxenetas en Cartagena ya están en poder de las autoridades)

Durante más de seis meses, un grupo de investigadores expertos en desbaratar redes de narcotráfico asumió la misión de desenmarañar el modus operandi de la Madame y otros 17 cabecillas del proxenetismo que cayeron en la denominada Operación Vesta, que comenzó en Cartagena pero podría extenderse a otras ciudades del país. El fiscal Mario Gómez, delegado para la Infancia y la Adolescencia, asegura que Liliana Campos organizó una red de mujeres para servicio sexual de clientes, en su mayoría extranjeros, que llegaban a la ciudad a tener jornadas de sexo y droga. La Madame oficiaba como la proveedora de la rumba. “Tenía una especie de ‘outsourcing’ con taxis, yates, hoteles e islas. Todo lo aportaba ella”, comentó Gómez a este diario.

Liliana Campos Puello nació el 17 de julio de 1971.

Según la Fiscalía, la Madame montó una empresa criminal y en su cabeza estaba la red principal de contactos. Según el organismo judicial, tenía la capacidad de satisfacer la demanda de sus clientes hasta con 30 mujeres. Esa era también la clave de su éxito: su poder de convocatoria. En unas 15 agendas anotaba cuidadosamente los nombres de las jóvenes prostitutas. A pesar de que anónimas voces lo aseguran, hasta el momento no hay evidencias de que incluyera menores de edad. “Sin embargo, hay quienes dicen que en algunas oportunidades sí incluyó a niñas o adolescentes. Pero eso está por aclararse”, insistió Gómez. En caso de comprobarse, la situación judicial de Campos podría agravarse.

Sobre los clientes de la Madame se ha especulado que entre ellos figuran políticos, artistas o miembros de bandas criminales como la Oficina o el Clan del Golfo, pero aún sus nombres no han saltado a la luz pública, a pesar de que la sociedad cartagenera los reclama. Entre las conversaciones de los jugadores de ajedrez del Parque de Bolívar o los vendedores de mango de las calles del Centro Histórico, se rumora que políticos o exmandatarios de la ciudad estarían en el listado. No obstante, pese a los comentarios de corrillo, para todos es claro que los clientes de la Madame no han cometido delitos por pagar por sexo con mujeres adultas, a menos de que hayan cometido delitos como la comercialización de droga en los distintos planes de turismo sexual. 

Ese es justamente uno de los temas que quiere abordar la Fiscalía en una segunda fase de su Operación Vesta, que también busca aplicar la extinción de dominio sobre los inmuebles usados para la comisión de diversos delitos sexuales. Mientras tanto, desde la cárcel, las autoridades tienen claro que la Madame se ha movido para borrar algunos rastros de su actividad. Por ejemplo, una de las casas que arrendó en el sector de Crespo para hospedar a su red de prepagos fue desalojada un día después de su captura, usando un camión de mudanzas. En la operación, se llevaron hasta el último vaso que había en la vivienda de tres habitaciones y donde, según allegados del sector y las pesquisas del ente investigador, se alcanzaron a alojar hasta 15 mujeres. (Lea aquí: Así eran las negociaciones de "La Madame" en Cartagena)

Esta es la casa en la que, según autoridades, alias “Madame” hospedaba a varias mujeres de su red de prostitutas. Está ubicada en el barrio Crespo, a una cuadra de la sede de la Fiscalía.  / Foto: El Espectador

La vivienda de color blanco y rejas negras está ubicada en la carrera 5 # 67-32, a la vuelta de la sede de la Fiscalía y el CAI de Crespo, y a escasas cuadras del Gaula de la Policía, Antinarcóticos, el Club de Suboficiales y el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez. Hace dos años, un puñado de mujeres llegó a vivir a ese lugar y, por los constantes movimientos de taxis y el frecuente arribo de un carro gris que las transportaba, quedaron en evidencia ante los vecinos. Durante los primeros meses, sus caras eran conocidas, después variaron. Tenían a su servicio una empleada doméstica y eran monitoreadas por la Madame mediante un sistema cerrado de vigilancia. Cuando llegaba de visita, al menos dos veces por semana, se reunían en la sala, donde también celebraban Navidad o las fiestas de cumpleaños.

Varias personas comentaron a este diario que en diversas ocasiones las mujeres salían de la casa vestidas del mismo color y solían decir que lo hacían porque trabajaban en eventos. Los hombres nunca eran recibidos en la vivienda y por eso no se hacían rumbas con su presencia, pero la entrada y salida de mujeres a altas  horas de la madrugada, confirmó los rumores de que ahí se alojaban varias chicas prepago. En otras ocasiones era común observar a jóvenes recién operadas en sus esbeltos cuerpos. A pesar de la curiosidad, lo que realmente molestó a los vecinos fue el constante olor a marihuana que salía por las ventanas de la casa. Esa queja llegó incluso hasta la Junta de Acción Comunal, al CAI de Policía y a oídos del propietario que vive en Bogotá. Pero la queja colectiva no pasó a mayores.

A esta casa fachada en Crespo se suma ahora una evidencia con fecha propia: 18 de abril de 2018. Ese día, ante la Cámara de Comercio de Cartagena, se registró la empresa The Colombia Dream S.A.S, con la que la Madame quiso dar una justificación legal a sus actividades. En el acto constitutivo se lee que la sociedad nació por “iniciativa propia de la señora Liliana del Carmen Campos Puello” y de su sobrino Omar Alexander Robles Campo. Ambos se reunieron el 13 de abril en la carrera 5 con calle 5 # 1-85, edificio Paola, apto. 1A, que además se fijó como domicilio de la sociedad. La dirección coincide con la vivienda de Campos, donde fue capturada hace tres semanas. El capital suscrito fue de $50 millones dividido en 1.000 acciones, el 80 % de Madame y el 20 % de su sobrino.

En los documentos revisados por este diario se advierte también que The Colombia Dream S.A.S. estaba habilitada para crear sucursales, agencias o dependencias en otros lugares del país o del exterior, aunque en la Cámara de Comercio no se registra ninguna de ellas. Liliana Campos Puello fue designada como  representante legal, gerente y administradora de la empresa por dos años y los papeles fueron finalmente autenticados en la Notaría Segunda de Cartagena. Sin embargo, un mes después del registro de la sociedad, exactamente el 8 de mayo de 2018, se convocó a una asamblea extraordinaria de accionistas, que empezó a las nueve de la mañana y finalizó a las once, donde se adoptaron decisiones estratégicas para el éxito del negocio. 

Se cambió el nombre por el de Cartagena Fantasy Services S.A.S. y se modificaron tanto el objeto social como las actividades. La empresa dejó de ser agencia de viajes y pasó a desarrollar “actividades recreativas y de esparcimiento, transporte en diferentes modalidades, alojamiento en apartahoteles y turismo receptivo”. Quedó escrito además que entre sus actividades está la organización de eventos, ferias, seminarios, congresos y “misiones comerciales o de cualquier otra índole (…) bien sea de Colombia hacia el exterior o del exterior hacia Colombia”. La reunión, presidida por Liliana Campos y Omar Robles como secretario, finalizó estipulando que la sociedad podría contratar y ejecutar contratos con entidades públicas o privadas y comprar, arrendar o administrar toda clase de bienes. 

La empresa no tenía página web u oficina propia asociada con el nombre Cartagena Fantasy Services S.A.S. y el domicilio fijado resultó ser la misma casa donde vivía Madame. La pregunta hoy es: ¿quién es el propietario de ese predio? De acuerdo con el certificado de tradición y libertad, obtenido por El Espectador, se trata de Kelly Patricia Marrugo González, una exreina popular de Cartagena. En 2009, Carlos Daniel Toledo Salcedo le vendió el inmueble por $250 millones. Cuando se cerró el negocio, el predio ya tenía una larga historia de hipotecas. Este diario se comunicó con Marrugo González y le preguntó por su relación con Liliana Campos. La mujer solo respondió que el apartamento estaba arrendado y posteriormente colgó la llamada y apagó el celular.

Kelly Marrugo González, exreina popular, es dueña del predio donde alias “Madame” vivía en el barrio Castillogrande. / El Heraldo

Kelly Patricia Marrugo tiene 35 años y es contadora. Ha sido modelo, Miss Turismo Universo, Chica Águila y presentadora de entretenimiento del Canal Cartagena. Hoy es Reina de las Américas y accionista, representante legal y gerente del Hotel Entre Lomas, ubicado en Arroyo de Piedra, en la vía Barranquilla-Cartagena, cuyos activos superan los $1.000 millones. Hace dos años, este hotel fue noticia por un incendio que acabó 24 habitaciones, seis bohíos, un salón de eventos y la recepción. Pero la noticia fue la presencia de 300 israelíes que se salvaron de morir mientras disfrutaban de una fiesta electrónica en compañía de mujeres colombianas. Migración Colombia anunció investigación para corroborar si el establecimiento cumplía con los protocolos para hospedar personas de otras nacionalidades.

Nada se sabe sobre esa investigación. En cambio está claro que Liliana Campos, según investigadores del caso, sí ha tenido una estrecha relación con varios israelíes. De hecho, se estableció que la Madame “surtió” con mujeres a varios ciudadanos de esta nacionalidad que habitualmente se alojaban en la Casa Benjamín, un hostal situado en el barrio Laguito y vinculado a Assi Moosh, un israelí que ha sido pedido en extradición por Colombia por la comisión de delitos sexuales. La Fiscalía allanó el lugar el pasado 29 de julio y encontró evidencias de diversas actividades criminales. Liad y Samu, dos ciudadanos israelíes, fueron capturados en el operativo y señalados de ser presuntos líderes de una estructura de crímenes sexuales. Junto a ellos cayeron tres colombianos y un venezolano.

Kelly Marrugo González, a su vez, es dueña y representante legal del hotel Entre Lomas, ubicado en Arroyo de Piedra.  Hace dos años, 300 israelíes se salvaron de morir ahí en un incendio en medio de una fiesta electrónica.  / Hotel Entre Lomas

“La Madame daba empleo a las chicas de Cartagena”

Pese a las evidencias de la Fiscalía en contra de la Madame, ella era vista por varias mujeres de su red de prostitutas como  “salvadora” ante las carencias que enfrentan en barrios vulnerables como Pozón, Olaya y Nelson Mandela. Katrina, por ejemplo, estudia en la Universidad de Cartagena y tiene amigas que integran la agenda de Liliana Campos. Se fue de su casa hace cinco años por una pelea con sus papás y desde entonces se promociona por Facebook. Le gusta la independencia, fijar las tarifas y armar su propio paquete de servicios. Consigue sus clientes en la discoteca Electra y por una noche con un extranjero puede cobrar hasta un millón. 

“Yo conozco a varias de las chicas de Madame. Ella les estaba dando empleo a mujeres de barrios humildes de Cartagena que mantienen un hogar, por lo general con una mamá y hermanos porque las familias son disfuncionales y fijo no hay papá que aporte a la casa. La Madame era la que tenía los contactos. Las mandaba a operar, las vestía bien y ahora esas familias están pasando hambre”, aseguró Katrina a El Espectador. 

Una de las características que prima cuando se está vinculada a una red de prostitución, según la experta en explotación sexual Quelis Rodríguez Zúñiga, es que las jóvenes reclutadas han sido vulneradas en el pasado y por eso no son conscientes de que son víctimas. “Los casos se presentan en los barrios más pobres porque ahí es donde las niñas tienen más carencias ya sean económicas o afectivas. Tienen necesidades de alimentación y vestido y pautas de crianza adecuada, y llega una mujer como la Madame que intenta ser maternal y se aprovecha. Es un círculo vicioso que dispara los factores de pobreza y violencia que han vivido estas mujeres. El proxenetismo encuentra entonces un terreno abonado”, concluye Rodríguez.

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