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Tue, 09/11/2018 - 18:22

El gran reto que tendrá Lula da Silva desde la cárcel

El exsindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, que sedujo al mundo liderando un Brasil imparable, tiene, a sus 72 años, un nuevo desafío: hacer elegir presidente, desde la cárcel, al exalcalde Sao Paulo Fernando Haddad presidente.

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El exmandatario (2003-2010) tuvo que abandonar la contienda por la presidencia del país luego de que la justicia electoral impugnara el 1° de septiembre su candidatura, a causa de su situación judicial. Un golpe fuerte para su partido, pues lideraba ampliamente las encuestas y los sondeos indicaban que podía derrotar a cualquier adversario, pese a haber sido condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero. 

Los tribunales de la Operación Lava Jato lo hallaron culpable de haber recibido un apartamento de una constructora involucrada en el escándalo de sobornos en Petrobras. Ironías de la vida, la "Ley de Ficha Limpia", la cual declara inelegibles a personas condenadas en segunda instancia, fue promulgada en el último año de su mandato.

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El Partido de los Trabajadores ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales (dos con Lula y dos con Dilma Rousseff, destituida en 2016 por el Congreso) y no hay ninguna razón para que el más influyente político brasileño desde la restauración de la democracia piense que no puede ganar la quinta, teniéndolo a él como mentor. 

(Le puede interesar: Lula desiste de disputar la Presidencia y anuncian a Haddad como su sustituto)

- La etapa menos gloriosa -

"Yo no robé. Quiero pelear con el Ministerio Público. Quiero defender mi honra. No voy a permitir que una banda de jóvenes me llame ladrón", declaró a la AFP poco antes de entrar en prisión, al referirse a los fiscales y jueces de Lava Jato.

Lula, quien dejó la presidencia con un histórico 87% de popularidad, se considera víctima de un "pacto diabólico" de las élites para impedir que regrese a la Presidencia.

Esta guerra empezó el 4 de marzo de 2016, cuando la policía lo despertó al alba para llevarlo a declarar. Ya no hubo vuelta atrás. 

En julio de 2017, fue condenado a casi diez años de cárcel. La pena fue aumentada en enero de este año a 12 años y un mes por una corte de apelación. Y aún debe responder a otros cinco procesos.

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- "Estrella de rock" -

De niño, conoció lo más dramático de la pobreza del árido nordeste. Séptimo hijo de un matrimonio analfabeto, fue abandonado por su padre antes de que la familia emigrara a la industrial Sao Paulo, como millones de coterráneos.

Fue vendedor ambulante y lustrabotas. A los 15 años inició su formación de tornero y al final de la década de 1970 lideró una histórica huelga que desafió a la dictadura militar (1964-85). Brasilia, sin embargo, se hizo esperar y fue derrotado en tres ocasiones como candidato presidencial del PT, que cofundó en 1980.

(Le puede interesar: Candidatura de Lula da Silva se definirá la próxima semana)

El político, a quien la revista Foreign Policy definió como una "estrella de rock de la escena internacional", alcanzó finalmente la presidencia en 2003.  Durante su gestión, empujada por el viento a favor de la economía mundial, unos 30 millones de brasileños salieron de la pobreza.

Coronó su doble mandato consiguiendo la sede del Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos de Rio-2016.

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Sobrevivió al escándalo del "mensalao" de 2005, una millonaria contabilidad ilegal para comprar el apoyo de congresistas, y fue reelegido en 2006; en 2010 apadrinó a Dilma Rousseff para llevarla a la victoria. Poco después, le diagnosticaron un cáncer de laringe que superó, aunque dejó huella en la voz rasgada con la que ahora clama que seguirá luchando. 

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