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Tue, 09/11/2018 - 21:00
Afectaría a Colombia

El dólar seguirá fuerte ante monedas de países emergentes

Argentina y Turquía son las economías más vulnerables a devaluaciones en sus divisas por la fortaleza de la economía estadounidense y por el alza de tasas de la Reserva Federal.

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La primera etapa de esta crisis monetaria de los mercados emergentes se trató de cómo los problemas de naciones individuales derivaron en un contagio, pero sin la fortaleza del dólar como factor.

Este ya no es el caso. Un máximo de nueve años del salario promedio por hora en el informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos el viernes pasado, combinado con la lectura más sólida desde 2004 para el índice PMI manufacturero, empujaron los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años a cifras no vistas desde 2007.

Agregue a esto que la Reserva Federal no está en posición de dar marcha atrás en su ciclo trimestral de alzas de tasas de interés en un futuro cercano o detener la reversión de la flexibilización cuantitativa. Con este panorama macroeconómico, es difícil imaginarse qué podría descarrilar al dólar.

Las economías de mercados emergentes que tienen grandes déficits de cuenta corriente y dependen en gran medida de la financiación en dólares son las más expuestas al riesgo. Sin embargo, con el aumento de los precios del petróleo, aquellas que dependen de las importaciones de hidrocarburos —que generalmente se pagan en la moneda estadounidense— lo están aún más.

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De todas las naciones en desarrollo que han sufrido graves depreciaciones de sus monedas últimamente, Argentina y Turquía son las más vulnerables a un renovado brote de fortaleza del dólar, ya que al no ser capaces de resolver sus problemas económicos y políticos internos, la miseria solo seguirá creciendo.

La semana pasada, Turquía perdió otra oportunidad de recuperar algo de control sobre su moneda al no aumentar las tasas inmediatamente después de un informe que mostró que la inflación se aceleró a un máximo de 15 años en agosto. Aunque el banco central aumentara las tasas en su reunión del jueves sería muy poco y demasiado tarde para provocar un viraje de la lira. Los datos publicados el lunes, que revelaron una caída en el crecimiento del producto interno bruto del segundo trimestre a un ritmo del 5,2 %, del 7,4 % registrado en el período anterior, muestran lo rápido que se está deteriorando la economía.

Argentina, que pese a subir las tasas a un 60 % no observó una recuperación del peso, espera desesperadamente que el Fondo Monetario Internacional acelere los pagos de su rescate histórico de US$50.000 millones. El Gobierno está recurriendo a los impuestos a las exportaciones para reducir su déficit fiscal un año antes de lo planeado. Gravar las partes que generan ingresos de su frágil economía para equilibrar sus libros no es una estrategia de crecimiento a largo plazo.

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La inesperada caída de Sudáfrica en recesión muestra cómo sus problemas políticos solo se han profundizado desde la eliminación de su controvertido presidente Jacob Zuma, a principios de este año.

La vibrante salud de la economía de EE. UU. hará que la recuperación sea aun más difícil para los débiles que dependen del financiamiento internacional en dólares. El contagio en los mercados emergentes dará un giro preocupante.

 

 

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